Bueno pues aquí estamos después de una tremenda paliza, ¿como
titular esto?:
100 horas 365 días 330 Km. y un pony que me muerde el culo.
Les presento al mejor equipo de apoyo del mundo. Sin ellos nada es posible.
Del 7 al 14 de
septiembre me dijeron que se hacia la carrera mas dura del mundo, por
desnivel y por Km. Últimamente parece que todo es lo más del mundo, y eso es un
reclamo, para nosotros. Bueno pues allí quiero ir, le dije yo a un viejo gruñón.
¡Tu veras! Esa
frase no la olvido en la vida (frase muy
peculiar en el traga millas de Samuel Arroyo).
Empezaré por el final que para mi es el principio, ya que
fui a una carrera que no recuerdo los primeros 200 Km. ¿Triste? No se, yo creo
que me lo pase bien…. Ya veremos a medida que les voy contando.
He leído infinidad de crónicas de grandísimos amigos y conocidos
del Tor Des Geants (a partir de ahora TDG) y me sorprenden la cantidad de detalles
que tienen de la carrera. Yo, como siempre, voy a intentar ser lo mas franco
posible… No me acuerdo de la misa la mitad, pero bueno rebuscare en el cerebro re
tostado que me ha dejado esta “carrera”, Y como siempre hago en mi linea que para eso es mi blog.
Llegar a meta y soltar “yo
ya termine ahora que venga otro y la haga”, me hace pensar que aun tenia
dudas en si era o no un corredor de carreras largas, porque... ¿cuando uno es capaz de definirse como Ultrafondista?.
Pues va a ser que esto al
final se me va a dar bien: eso es lo que al principio pensé, valorando el
puesto, el tiempo, las condiciones y una serie de cosas que son inevitables en
los que nos dedicamos a competir desde tan pequeños. Cuando va pasando el
tiempo te das cuenta que es una valoración egoísta y sin respeto a una grandísima
carrera por montaña, esta aventura no se mide por esos criterios, amistad, humanidad, superación y respeto.
| Maddi y Txomin mis dos grandes amigos en esta aventura |
No voy a describir lo que fue la carrera, los pasos que hice
las alturas, los ritmos, eso esta en el excel maravilloso de la organización y
los que como siempre quieran sacar lasca lo tienen de fácil acceso. Esto es un texto de cómo
me sentí, de cómo la ignorancia frente a este tipo de carreras te puede llevar
a la duda.
De cómo encontré recuerdos infantiles que afloraron durante los casi
dos días que corrí solo por los Alpes,
de cómo aconsejar y dejar que se aconsejen los que quieran ir a
semejante animalada y sobre todo de cómo afrontar el que “Un pony te muerda el culo y encima te lo creas”.
| Hubieron algunas dudas pero siempre seguíamos |
Mi familia y amigos me acompañaron durante esta aventura, el TDG no es una carrera, sin ellos esto no es posible, tengo la suerte de poder viajar con ellos y siempre que el reglamento de una carrera lo permita así será, para mi y para todo el que necesite su ayuda, tal y como sucedió.
Salida de
Courtmayeur, nervios a flor de piel, me despido de todos, lagrimas y muchas,
sensación de soledad, 3,2,1… a toda castaña , salimos rápido a partir de aquí
fue cuando mi cerebro dijo “ madre de dios que bonito, prometo no sacar ni la gopro ni el tlf. para
sacar una foto, el que quiera ver esto que venga a correr…”.
Supe en el Km.
20 que debido a las ansias por estar en esa carrera, las emociones de estar con
mi familia, la belleza de sus paisajes y un largo etc , por mucho que una
imagen expresase lo que yo estaba viendo en ese momento …ni se acercaría a lo
que era capaz de sentir mientras lo veía, creo que por eso me lo quede todo
para mi.
Km. y mas Km. de esa sensación, cabras alpinas, zorros,
marmotas y muchos ojos que se movían que no supe lo que eran con la luz de mi
frontal, encontrar a Txomin fue la mejor de las alegrías, es un vasco de los de
antes, informático, si eso si, pero
vasco de los de amigo para toda la vida, entre eso y arlequines, piernas postizas, caras
en el suelo y alguna que otra película gore mas, llegamos a la meta con una sonrisa
que no me la quito cuando pienso lo que hice.
| Amigo para siempre. |
Estamos en
un punto en el que buscar nuevas experiencias esta muy bien, pero sabiendo hasta donde podemos llegar, y
eso muchos no lo tienen claro.
PD: Esta vez, y con el permiso de mi madre, va dedicada a mi padre, por todo. Te quiero viejo.